En una medida decisiva para contrarrestar la caída en picada de la tasa de natalidad de Japón, el parlamento aprobó una ley diseñada para mejorar el apoyo al cuidado infantil a través de mayores asignaciones y licencia parental ampliada. Esta legislación es una parte clave de la estrategia del gobierno para distribuir de manera más justa los costos de criar a los niños.

A partir del año fiscal 2026, la ley introduce un nuevo mecanismo de financiación financiado mediante primas mensuales de seguro médico más altas. Esta acción surge en respuesta al número récord de nacimientos en 2023, lo que pone de relieve los desafíos demográficos que enfrenta el país. El gobierno pretende generar 600 mil millones de yenes (4 mil millones de dólares) inicialmente, y la cantidad aumentará a 1 billón de yenes para el año fiscal 2028. Las contribuciones variarán según los ingresos y el seguro médico público, con aumentos mensuales que oscilarán entre 50 yenes y 1,650 yenes por persona.
El Primer Ministro Fumio Kishida ha enfatizado la naturaleza crítica de los años previos a 2030 para revertir la disminución de la tasa de natalidad, que a menudo se atribuye a retrasos en los matrimonios y dificultades financieras. La nueva ley tiene como objetivo brindar un apoyo más sólido a las familias y garantizar una distribución más justa de los costos de crianza de los hijos en toda la sociedad.
La legislación amplía la cobertura del subsidio por hijo desde los 15 hasta los 18 años y elimina los límites de ingresos para los padres y tutores. Además, la asignación mensual para un tercer hijo o más se incrementará a 30.000 yenes a partir de octubre. La ley también amplía los beneficios para los padres con licencia para el cuidado de sus hijos y amplía el acceso a los servicios de guardería, haciéndolos disponibles independientemente de la situación laboral de los padres.
Para abordar las disparidades regionales, la ley incluye disposiciones para el apoyo público a los “cuidadores jóvenes”, niños que habitualmente cuidan a miembros de su familia. Esta medida tiene como objetivo brindar una asistencia uniforme en todo el país. La tasa de natalidad de Japón ha estado en continuo descenso, con sólo 758.631 nacimientos registrados en 2023, una disminución del 5,1 por ciento respecto al año anterior.
Este es el segundo año consecutivo en que la tasa de natalidad anual cae por debajo de 800.000. La nueva ley representa un esfuerzo integral para abordar esta tendencia y apoyar a las familias, lo que refleja el compromiso del gobierno de abordar los desafíos demográficos del país.
